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ABRÁZAME

Su pelo es como un suave cielo nublado de cirros resbaladizos que se mueve con gracia y elegancia. No en vano, tocarlo es similar a arrullar la bóveda celestial, pasando los dedos por entre sus rizos como si con las nubes a mi antojo pudiese jugar.  Si, es ella, la misma que he nombrado una y otra vez por entre estas paginas, año tras año, día a día, silenciosamente, como si fuese un secreto constante y omitido al que solo mirar desde la lejanía me estaba permitido, deseándola con un anhelo tan poderoso como la mismísima fuerza de la gravedad.  Esa gravedad de la que hablo, siempre atrayéndome hacía a ella, ahora me mantiene pegado a su cuerpo de sinuosos valles y bellas colinas.     Ese anhelo al que me refiero, fruto maduro de forjar el largo paso del tiempo con una afluencia infinita de sonrisas, enmudecimientos y conversaciones.     Ausencia de palabras que no pueden cumplir su cometido.     Impotencia de un corazón que ha vibra...

DÍA 13: NIÑO Y ANCIANO (Un poema a la vida)

Veo un anciano en el metro dentro del vagón sentado en una esquina acurrucado en su dolor. Contaría más de ochenta primaveras de vivencias: parece consumido arrugado, encorvado secando sus mocos y babas en un pañuelo usado. Mientras tanto, al otro lado un bebe llora y se lamenta gritándole a la vida que ha nacido sano; el anciano lo contempla desde sus ojos quebrados. Entre parada y parada entre traqueteos mundanos el anciano parece ausente cansado bajo sus caídos parpados desvencijados. Del carrito del niño sobresale un biberón; en el asiento del viejo queda apoyada una muleta. Los ojos del anciano cuan profundos son hundidos en las cuencas por el tiempo y la experiencia. Las manos del bebe cuan diminutas son pueriles de no usarse sin tiempo ni vivencia. Ni el anciano ni él bebe tienen pelo en este tren: la naturaleza al primero ya se lo ha quitado el tiempo al segundo aun no se lo ha dado. Enjuto anciano, cuéntame:  ¿Que llevas en...

DÍA 12: INSPIRACIÓN

EN CONSTRUCCIÓN, PERDONEN LAS MOLESTIAS   Llega llega desde muy adentro llega... Tanto tiempo sin verte sin sentirte ni chuparte sin olerte ni tocarte; tanto tiempo ausente. Me había olvidado de ti te habías olvidado de mí Sin aviso previo se cuela bajo la puerta del dormitorio perfume rasgando mi piel grana, dulce pétalo de miel. Llega sin palabras el azúcar en llaga piel blanca que se ovilla a mi lado víscera crepuscular de una maga sinrazón ensalzada ni bocado. Alondra abatida que bate el ala bella mariposa de voz calida alma salada de mar brava abanico abierto de tela raída. Llega llega desde el viento llega... Tanto tiempo sin revolverte sin mimarte ni ondularte sin acurrucarte ni arrullarte; tanto tiempo huyente. Déjame contemplarte un instante prestándome tiempo a tu vera contigo deseo hacer arte como la flor en primavera. Me gustas cuando callas o gritas te adoro bajo cualquier horizonte te canto melodías gigantes te escribo con manos locas. Beso beso sin labios m...

DÍA 11: HORMIGUERO SOBRE RUEDAS (Insectos sorprendentes)

Una goma del pelo, color verde. Tres o cuatro horquillas. Ceras de colores. Rotuladores de traza gruesa. Un calcetín rosa. Monedas de uno,dos,cinco, diez y veinte céntimos. Una cantidad de mugre inimaginable. Recuerdos. Fragmentos de memoria que se resisten a desaparecer. Me hablan de Madrid. Me cuentan, explícitamente, lo que mi vida ha cambiado de un año para otro, y yo lo acepto, sin querer cambiar nada, ya ni siquiera mi brazo, porque lo que no te mata te hace más resistente a la muerte, y aquí sigo, vivo y coleando, como un macaco japones que casi se congela por las noches para ver otro amanecer más. A las 16:00 de la tarde del 14 de abril, estoy limpiando el Peugeot por dentro. ¿Cuando fue la última vez que hice esto? Podría asegurar que ha transucurrido casi un año, y no seria exagerar. En el "Elefante Azul", quito las cuatro alfombrillas del sucio y moteado suelo del coche y las golpeo contra una reja cuya función es esa: sacudir la mierda. La vibración ...

DÍA 8: PEDALEO

EN CONSTRUCCIÓN, PERDONEN LAS MOLESTIAS   Pedaleo. Pedaleo contra el viento de este noviembre húmedo y grisáceo. El pedal derecho está casi roto, pero no ceso en mi empeño y continúo mandando fuerza al mecanismo que me impulsa. La bicicleta traquetea. La rueda de atrás tiembla y el caucho negruzco roza contra el metal del chasis lanzando un ruido monótono bastante desagradable. No importa, sigo pedaleando contra este año maldito. Me levanto sobre el sillín y me lanzo por una pendiente que desciende. La rueda parece que va a salirse. A la mierda con todo. Me causa indiferencia el dolor que podría producirme una caída. ¿Cuándo me estrellaré contra el cemento y a qué velocidad sucederá? Me siento impávido ante el tajante filo de la guadaña. No temo a la muerte, pues la he encarado en la UCI. La he mirado fijamente cuando el cuerpo de mi madre estaba ambarino, deformado y repleto de yagas sobre aquella camilla. He olido su pestilente aliento cuando la vida abandonó su cuerpo y su...

DÍA 6: ODIO A MI JEFE

Pero tú que te crees cara ovalada de cabra aliento fétido de Bulldog. Con tu pelo engominado hacia atras, ni que una res obesa te lo hubiese lamido como si fuese la placenta de su recién nacido. Pedo de un centenario con almorranas pelo de un alopécico en ciernes. Con tu chaqueta rayada y tu corbata moderna que te mutila en dos partes la papada bien tierna. Callo malayo de un montañero insano pene diminuto de un roéador astuto. Con tus zapatos brillantes de mil euro, impolutos, como si la vida te fuese en ello. Moho de yogurt caducado de Primero de Rivera verruga henchida de poder y berrea grano anómlao de viscosa pus y vil sebo tumor maligno relleno de mortal veneno. Solo eres un insignificante ser humano, de hecho, lo eres de milagro, pues extraordinariamente raro es que nacieras y que vivo lo hicieras. Botijo deformado sin alma ser desalmado sin forma. Con esos andares de prepotente, sin don de gentes, pero controlándola desde tu posición hirie...

DIA 5: LAGRIMAS DE BARRO (Canto al planeta)

Eres la madre Tierra, nuestra madre, la de todos, la que nos hizo y, algún día, nos deshará.    Madre Tierra, de piel morena, como el polvo del aire que respiramos o la arena que bajo nuestros pies pisamos.  Son tus manos de la misma arcilla con la que nos moldeaste. Son tus ojos tan profundos como los secretos que aun guardas en tus eternos recovecos fecundos. Tus rasgos, llanuras y colinas; tu finura es nuestra bravura.  Madre Tierra: ¿Porque lloras lagrimas de barro?  Veo en tí el dorado del Sol y el naranja de la fruta, el amarillo de las cosechas y el rosa de un placido cielo vespertino, el rojo del coral y el azul de un oceano infinito. Madre Tierra, si has de llorar, llora. Te comprendo. Nadie piensa en ti como antaño se hacía; nadie te respeta ni mira a los ojos; hemos perdido el contacto contigo.  Si continuas con tu intenso llanto, nadaremos primero en tus lagrimas, hasta que éstas transformen la tierra en arcilla. Entonces, nos hundiremos en ...

DIA 3: CARAVANA AL INEM

EN CONSTRUCCIÓN, PERDONEN LAS MOLESTIAS   Hay una caravana lenta e inacabable,demencial. Son las 8:45 de la mañana y Madrid parece un hervidero desordenado de taxis, coches, motos y autobuses. Al despertar a las 8:10, pensé en que las calles todavía estarían pernoctando, sin servicio para los humanos, acurrucadas,como amontonadas en el lugar en donde las carreteras duermen. Pero no, me había equivocado, de cabo a rabo. A las 8.30, tras tomar café y salir al exterior sintiéndome endeble por haber descansado un número de horas tacaño, insuficiente, compruebo que todo esta vivo, como si nada ni nadie hubiese dormido. Los niños corren en manadas al los colegios. Los coches abandonan los garajes y rugen por las vías de cemento. Las motos cantan sus melodías ensordecedoras. Los taxis se deslizan ágilmente para recoger a los clientes más madrugadores. Las furgonetas aparentan estar ávidas, abriendo sus puertas traseras para empezar con la faena matutina. Las farolas, desveladas...

DIA 2: AÑORANZA

EN CONSTRUCCIÓN, PERDONEN LAS MOLESTIAS   Estaba acostado,dormitando, y me di la vuelta hacia el lado derecho, su lado, para ponerme boca abajo, con la cara aplastada contra la almohada. Fue entonces cuando uno de sus pelos largos se pego a la piel de mis mejillas, recordándome, de súbito, lo mucho que la echaría de menos. En el cuarto de baño, veo sus anaranjados pelos largos dispersos en el lavabo, como si estuvieran descansando en la pendiente curva de la porcelana morada. El mueble, repleto de decenas de botes de limpieza, cremas, utensilios de depilación, jabones, colonias, lacas, espumas y un largo etcétera, subrayan con claridad la presencia de una mujer, la misma a la que yo habré de echar de menos. De la multitud de utensilios del aseo, solo tres suelen ser míos, a saber: maquinilla de afeitar, after shave y colonia. Me encanta que así sea, el contemplar los cajones del mueble y ver que casi todo es suyo. Entender mi sencillez, pero también, abarcar su complejidad. S...

DIA 1: Escribir, ¿Por que escribir?

EN CONSTRUCCIÓN, PERDONEN LAS MOLESTIAS   Escribir... ¿Por que escribir? Escribo porque soy una letra que quiere unirse a otras en una palabra y crear una frase para llegar a formar parte de una oración. Escribo porque forma parte de mí, porque me desahogo, porque libero la mente, porque alcanzo la paz, porque sin escribir dejaría de existir. Escribo para darle forma a los pensamientos, ya sean rojos, azules, anaranjados, amarillos o violetas. Escribo porque escribir para mi es, sencillamente, vivir. Escribo porque es la única forma que tengo de hacer pie en el foso de mi piscina. Cada palabra que suelto es un litro de agua que achico. Lo mismo sucede con mi basurero, en donde las palabras son escombros, o con la piel, en donde las mismas se convierten en jirones. Escribir para mí es una forma vital de evitar el colapso, de poder dormir con la cabeza “vacía”, de dar pasos firmes, con seguridad. Escribo porque en ocasiones, la inspiración me visita y me pone una afilada ...

SALCHICHAS VOLADORAS

Una ráfaga de viento se coló entre la multitud y transformó a las salchichas de a pie en longanizas voladoras. Eran dos choricillos, dos presas cilíndricas y grasientas que descansaban sobre el plato del vecino. Cuando el viento dio el latigazo, las dos butifarras saltaron en el aire y fueron a parar hasta la manga de mi abrigo, chocando contra esta y dejando difuminadas sus siluetas en forma de grasa. Dispersas, acabaron su rebelión rodando por la barra metálica, en donde se dispensaba la comida y la cerveza. El vecino y futuro dueño, pues todavía no las había pagado, quedose un tanto emocionado, mezcla de sorpresa y decepción, cara de depredador al que se le escapa el botín que le gana en carrera. En un gesto rápido, no obstante tardío, reaccionó el hambriento, giró la cara y observó la estampa, ya sin movimiento. Acto seguido, precipitose para sujetar las dos salchichas, una con la diestra y otra con la zurda, tomándolas delicadamente entre sus dedos y s...

REGRESAN

Han vuelto. Están por aquí otra vez. Me tienen cautivo en sus redes. Me preguntaba en donde se esconden, por que senderos caminan, si vuelan por entre los cúmulos de nubes, si bucean en los charcos de agua. Me respondía a mi mismo que ya no estaban, que habían caído en algún profundo pozo de petróleo, que me habían abandonado, pereciendo ellas y debilitándome los huesos, los músculos, los instantes. Regresan. Regresan las musas y me rodean. Me acarician, y yo las imagino de cabellos largos, envueltas en finas sabanas blancas, suaves como la seda. Translucidas, ellas levitan por esta estancia que ya no es estancia, pues no puedo verla al no estar aquí. Viajo tomándoles las manos. Cada yema de cada dedo las reconoce y las implora. Las necesito tanto como ellas me necesitan. Son mis sentimientos, mis alegrías y tristezas, mis lágrimas, mis pisadas, sin miramientos. Os ruego que no me dejéis de nuevo. Os deseo tanto que no puedo vivir sin vosotras. Musas ¿Quiéne...

PENSAMIENTOS

El torbellino de la vida levanta las mareas y azota con el viento las caras. Las fauces del amor hacen sonreír y sufrir; suspirar y llorar; subir y bajar; gritar y callar. La neutralidad que me caracteriza es un matiz imponente que mantengo hacia las personas que quiero, hacia aquellas que saben perfectamente lo que me importan. La impotencia que siento al verlas lamentar, es una losa de tedio que me oprime el pecho. La satisfacción que siento al verlas disfrutar, es una bolsa de aire que me eleva al techo. Nunca hay que juzgar sin conocer, sin escuchar y sin entrelazar todas las versiones que forman lo que se va a juzgar. Hablar, criticar u opinar sin veracidad, es lo más fácil y vil que existe. Si es bien sabido que alguien te importa, ni siquiera habrá olas que surfear, porque esas olas no podrán mojarte, y menos aun, ahogarte. Las dudas y la inseguridad se deben de transformar en certezas y seguridad, sino, algo existirá que debilite cimientos, pisos y áticos. ...