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SALCHICHAS VOLADORAS

Una ráfaga de viento se coló entre la multitud y transformó a las salchichas de a pie en longanizas voladoras. Eran dos choricillos, dos presas cilíndricas y grasientas que descansaban sobre el plato del vecino. Cuando el viento dio el latigazo, las dos butifarras saltaron en el aire y fueron a parar hasta la manga de mi abrigo, chocando contra esta y dejando difuminadas sus siluetas en forma de grasa. Dispersas, acabaron su rebelión rodando por la barra metálica, en donde se dispensaba la comida y la cerveza. El vecino y futuro dueño, pues todavía no las había pagado, quedose un tanto emocionado, mezcla de sorpresa y decepción, cara de depredador al que se le escapa el botín que le gana en carrera. En un gesto rápido, no obstante tardío, reaccionó el hambriento, giró la cara y observó la estampa, ya sin movimiento. Acto seguido, precipitose para sujetar las dos salchichas, una con la diestra y otra con la zurda, tomándolas delicadamente entre sus dedos y s...

PRIVATIZACION

Esto no es un juego ... Mi pequeña aportación contra la privatización ...

QUIERO

Quiero que sonrías. Que nada ni nadie robe esa delicada e inherente virtud de tus sedosos labios. Quiero que abras bien tus profundos ojos y que todos lo vean y sientan la enorme bondad que hay en tu interior. Quiero que dejes atrás la incertidumbre, que la dobles y le des otra vuelta. Así, cuando la veas pasar cercana, sabrás que nunca podrá alcanzarte. Quiero que seas tu misma y que nadie bloque tus sentimientos. Quiero que hables de lo que desees hablar y que hagas lo que el corazón te dicte. Quiero tu esencia, tu forma de ser, tu estado más puro. Quiero que no pienses en la tristeza del pasado, que vuelvas la cara al futuro y que tu piel caiga sosegada bajo la luz solar del hoy y del mañana. Entiende que el tiempo recompensa los pesares del mismo tiempo. Comprende que el equilibrio aun esta por llegar y que la felicidad viene igual que se va. Siendo así, quiero que sepas que se que la vas a tomar con relativa premura. Quiero que despiertes feliz y que sa...

AÑORANZA

Estaba acostado,dormitando, y me di la vuelta hacia el lado derecho, su lado, para ponerme boca abajo, con la cara aplastada contra la almohada. Fue entonces cuando uno de sus pelos largos se pego a la piel de mis mejillas, recordándome, de súbito, lo mucho que la echaría de menos. En el cuarto de baño, veo sus anaranjados pelos largos dispersos en el lavabo, como si estuvieran descansando en la pendiente curva de la porcelana morada. El mueble, repleto de decenas de botes de limpieza, cremas, utensilios de depilación, jabones, colonias, lacas, espumas y un largo etcétera, subrayan con claridad la presencia de una mujer, la misma a la que yo habré de echar de menos. De la multitud de utensilios del aseo, solo tres suelen ser míos, a saber: maquinilla de afeitar, after shave y colonia. Me encanta que así sea, el contemplar los cajones del mueble y ver que casi todo es suyo. Entender mi sencillez, pero también, abarcar su complejidad. Su forma de caminar y su esbelta silue...

DIARIO DE UN CABESTRILLO

Crack (01/08/13): ... no tardamos ni cinco minutos en irnos al agua. Me ducho y me tiro de cabeza. Es un gran placer bucear bajo el frescor que proporciona este líquido tan vital para nosotros. Lucia esta chapoteando, David nos hace ahogadillas y Elena más de lo mismo. Es cuando esta última nos pica para que nosotros, los tocayos, echemos una carrera a croll. Nos orientamos hacia el ancho de la piscina. Elena cuenta hasta tres y nos impulsamos con virilidad en el bordillo para cruzar la ida de la competición casera. Vamos rápido, con brazadas potentes que lanzan bastante agua hacia la superficie. Cuando llegamos al otro bordillo, miro a mi izquierda un segundo y veo que estamos empate. Sin detenerme ni pensarlo, turbado por la carrera, saco el brazo derecho del agua, toco el bordillo y giro el cuerpo para propulsarme con las piernas. Es cuando sucede lo que nunca hubiera imaginado. ¡CRACK! Y un dolor indescriptible se apodera de mí. Me detengo en el acto chillando y me mante...

HAMACA COLGANTE

En algún recoveco de la urbanización de Eurovillas vamos Chema y yo, alegres y cautivos por dos cervezas. Ha habido barbacoa con todas sus consecuencias: morcillas, patatas, pancetas, chorizos, filetes, pinchitos… y estamos llenos de la felicidad que la comida proporciona al paladar. Ya conocemos el dicho: la cocina nos hace humanos. Emocionados como dos inocentes críos que gamberrean por vez primera, nos dirigimos hacia una enorme encina que protege con su fresca sombra algo que siempre suele llamar la atención: la hamaca colgante de la parcela. Allí estamos mi amigo y yo, revisando las viejas cuerdas de los extremos que sujetan la curvada red a las gruesas ramas de la imponente encina. Sin más dilación, esporádicamente, doy un salto y me encaramo a la hamaca, haciendo que esta se adapte de inmediato a mi voluminoso cuerpo. Como suele ocurrir en estos casos, los actos, carentes de meditación o pensamientos, se encadenan uno tras otro. Chema comienz...

NEW YORK

Proximamente, especial New York, viaje narrativo, fotografía a fotografía. "En barco, nos alejamos de este paisaje"