La Alcazaba Árabe de Badajoz es la más grande de Europa, digna de retratar solo como se merece.
Escribir, escribir con firmeza, aprisionar el humo. Arrojar palabras, esquivar tumultos o fundirse con ellos. Ahuecar el alma, fortalecerla. Vivir dentro de una caracola en donde todo suena distinto.